Ya está aquí...

Tratando de avivar la llama de nuestra precaria vida sexual, busqué algo para estimularla. En los comentarios decía que los efectos eran casi inmediatos y que la consumación estaba 100% garantizada. La solución a mis problemas a un “clic” de distancia. Entenderéis mi desconcierto cuando la vi removerse en la silla, pero en lugar de abalanzarse sobre mí se fue corriendo hacia la ventana y, prismáticos en mano, me susurró que estábamos siendo observados por criaturas procedentes de universos divergentes. No sé qué le di, pero de afrodisíaco no tenía nada… Me cago en AliExpress y en sus repartidores.

©Javi Verdaguer

@jromanilustracion
ILUSTRACIÓN: Jesús Román