Adiós

Con trazos de tinta de melancolía, él plasmó palabras que hablaban de distancia y de abrazos desvanecidos en el aire.

Cerró el buzón con un suspiro profundo, sintiendo cómo sus recuerdos quedaban atrapados entre esas líneas escritas con tristeza. Justo antes de partir de aquel lugar, lágrimas de despedida sellaron su adiós.

Un viento helado recorrió el cuerpo de ella cuando giró la llave para abrir el buzón y encontró una despedida. Aquel adiós se transformó en una canción silenciosa que resonaría una y otra vez a lo largo de su vida.

Texto e Ilustración: © Jesús Román