Sentado en la silla principal de un gran banquete, observo cómo poco a poco toman asiento las personas que han sido parte de mi vida: mis padres, mis hermanos, mis amigos… Reflexiono: hay quienes afirman que, al morir, te envuelve una luz resplandeciente. Otros, dicen que ves transcurrir tu vida como en una película. Tarde o temprano, todos acabaréis descubriéndolo algún día. Lástima que para la revelación de ese gran enigma, el precio a pagar sea tan elevado… Mamá me toma la mano y me doy cuenta, en ese mismo instante, que ese precio acabo de pagarlo. Descanso en paz.
Jesús Román
